Por: LATINUS
CDMX, México; 7 de junio.- A sólo ocho días del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la delegación de Irán enfrenta una crisis logística y diplomática. Abolfazl Pasandideh, embajador de Irán en México, denunció este sábado que 15 integrantes de su selección nacional —entre jugadores, cuerpo técnico y directivos— permanecen a la espera de sus visas para ingresar a Estados Unidos, sede principal del torneo.
Una preparación bajo presión
El diplomático señaló que, a pesar de las gestiones, las autoridades estadounidenses no han ofrecido explicaciones claras sobre los retrasos. Esta incertidumbre se suma a las restricciones impuestas a quienes ya cuentan con autorización: sus permisos son limitados, obligándoles a entrar a territorio estadounidense solo el día de los partidos y regresar inmediatamente a su base de concentración en Tijuana, México.
”Es un desafío para nuestros jugadores”, lamentó Pasandideh, al subrayar el desgaste físico y logístico que implicará el cruce constante de la frontera para cada encuentro. Según el embajador, esta situación coloca al equipo en una clara desventaja competitiva frente a otras selecciones que podrán permanecer concentradas en sus sedes.
Solicitan intervención de la FIFA
Ante este panorama, la representación iraní ha solicitado formalmente la mediación de la FIFA para asegurar que se respeten los principios de igualdad y acceso para todos los participantes. Aunque reconoció los esfuerzos del máximo organismo del fútbol por destrabar el proceso, el embajador insistió en que la ausencia de miembros clave del equipo técnico podría comprometer seriamente su desempeño durante la justa mundialista.
Agradecimiento a México frente a la tensión con Washington
En contraste con las dificultades enfrentadas con la administración estadounidense, el embajador dedicó un espacio especial para agradecer la hospitalidad y facilidades otorgadas por el gobierno de México. Pasandideh destacó el apoyo de la presidenta Claudia Sheinbaum, de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, y de las autoridades de Tijuana, ciudad que se ha convertido en el refugio y base operativa del equipo asiático.
”Buscamos paz y amistad con todo el mundo”, declaró el diplomático, quien manifestó su intención de organizar actividades de integración entre los jugadores y la comunidad local en Tijuana, siempre bajo la venia de la FIFA.
El debut de Irán, programado para el próximo 15 de junio ante Nueva Zelanda, se ha transformado en un símbolo de las tensiones geopolíticas que rodean a este Mundial, poniendo a prueba la capacidad de la FIFA para garantizar la equidad deportiva en un clima de relaciones internacionales sumamente fracturado.